7 de diciembre de 2007

La gente suele preguntarme si conozco a Tyler Durden

3 minutos... Tierra 0.
Cuando el cañón de un arma se aloja entre los dientes, apenas se entienden las vocales.


Me pregunto cómo sería todo si mi inconsciente creara un alter ego que fuera todo lo que me gustaría ser. Un Tyler Durden para mí solita que me enseñara cosas tan útiles como la fabricación de explosivos o las (nulas) condiciones de seguridad en un avión.
Una persona con la que destruir el mundo y romperme la boca cada vez que hiciese falta, alguien con una moral tan propia que fuera capaz de escupir, mear (y hasta vomitar si se diera el caso) en mi comida, y, lo más importante, no decirme nada.

Aunque, sinceramente, después de mucho cavilar creo que prefiero estar en el lugar de Marla.
Marla Singer, otra desequilibrada.
Desequilibrio, sí, pero se folla a Tyler. Y eso, queridos lectores, no se cambia por ningún plan autodestructivo.

1 comentario:

Sebas dijo...

Tyler Durden está sobrevalorado.